felipe arratia

Friday, July 10, 2009

Esto es una Ciencia

Antes, mucho antes de que se hiciera un cliché la vida licenciosa, detalles decadentes y final abrupto de varios músicos, estuvo Joe Meek.

De su trabajo como operador de radar de la Royal Air Force saltó a grabar discos. Siempre obsesionado con la electrónica y el espacio exterior, no se explica de otra forma el sonido marciano que le sacó a ‘Telstar’, el hit de The Tornados que creó en 1962 y que se convirtió en el primer single de un grupo inglés en llegar al número 1 en los EE.UU. Otro de sus tópicos favoritos era el mundo de lo oculto: el productor tenía la firme convicción de que su mejor trabajo estaba influido por “espíritus del otro lado”; por lo mismo, iba con grabadoras al cementerio para capturar voces de ultratumba y tenía una obsesión con extintos músicos como Buddy Holly y otros.

Ese carácter de vanguardia lo perdería rápidamente gracias a una sola frase: “Epstein tiene a este grupito del Merseybeat. Son una basura”. Lo decía respecto de su desechada chance de trabajar con unos emergentes The Beatles. Esa decisión marcaría sus patéticos últimos años. Adicto a las anfetaminas, no volvió a acercarse al suceso de ‘Telstar’ y vivía en paranoia a causa de su condición gay, ilegal por entonces en el Reino Unido.

En enero de 1967, la policía inglesa descubrió una bolsa con el cuerpo mutilado de un prostituto al que se asociaba con Joe Meek. Eso implicaba que tarde o temprano, las autoridades llegarían a él. El productor le pidió prestada una escopeta a Heinz Burt, -ex bajista alemán de The Tornados y posterior solista-, quien se había convertido en su amante.

Dos meses después, en el aniversario de la muerte de Buddy Holly, Joe Meek tenía la música a alto volumen, como era habitual. La encargada del edificio, Violet Shenton, lo reprendió por eso y por lo meses de arriendo que debía. La respuesta de Meek fue tomar el arma, que escondía bajo la cama, y asesinar a la mujer. Luego, la giró hacia sí mismo y apretó el gatillo.

Hay bastante para descubrir cuando se indaga en la vida de Meek. Una buena introducción puede ser el trailer de este biopic. Aquí está. Disfrute!


Sunday, July 05, 2009

Los Viejos Más Vivos

La muerte de Michael Jackson es un nuevo precedente de globalización e inmediatez. En cosa de minutos, todo el mundo civilizado supo que un ídolo había partido y llegaron las vigilias por TV, el desfile de expertos, la exposición de múltiples y descabelladas teorías, y el regreso de una sensación que siempre vuelve: en cualquier momento y en cualquier lugar, a todos nos tocará. Si le pasó a Jacko, le puede pasar a cualquiera.

MJ es una figura convocante: desde Vivi Kreutzberger hasta Matías del Río, -y hasta yo mismo-, tuvimos que hablar en la tele de sus logros, traumas y errores. Con justa razón y como pocas veces en la era del people meter, la tele se volcó a hablar de un músico. Quizás, con un nivel de intensidad que no vuelva a ocurrir. Fue eso mismo lo que me puso a pensar en qué músico podría generar una intensidad tal a la hora de despedirse.

Hay muchísimos criterios para revisar. Si es por edad, B.B. King (83), Chuck Berry (82) y Fats Domino (81) llevan la delantera: los morenos fundadores del blues y el rock siguen en plena forma y aún mantienen sus agendas bastante ocupadas con shows. También dentro de la tercera edad, pero a nivel industria, hay unas cuantas leyendas: el productor histórico de los Beatles, George Martin (83); el fundador de Motown, Berry Gordy (79, quien se habría imaginado que sería Gordy quien mandaría una carta de condolencias por Jackson y no al revés!!); la leyenda de las disqueras Columbia y Arista, Clive Davis (77) o el fundador de Island Records, Chris Blackwell (72), quien le mostró al mundo lo que era la música jamaicana y gracias eso supimos del reggae, el ska, el rocksteady, el dub y el trip hop.

Ahora, si nos fijamos en los que han llegado a mal traer a la tercera edad por exceso de carrete, podemos considerar a la verdadera protagonista de ‘Cadillac Records’, Etta James (70); al genio del funk (que no soltó la pipa de crack mientras estuvo por acá), George Clinton (68); a los Rolling Stones más drogadictos: Keith Richards (65) y Charlie Watts (que se hace el loco detrás de los parches pero en los ’80, la heroína le pegó mal) (68) y last but not least, uno que se va a morir tras las rejas: el creador del ‘Wall of Sound’, Phil Spector (68).

Hablamos de la edad, que es una variable concreta, pero otra cosa es si consideramos su nivel de influencia para futuras generaciones. A mi muy personal modo de ver yo destacaría aca a cinco músicos muy diferentes: Bob Dylan (68, leyenda viva hace 40 años); Eric Clapton (64, ex - adicto a todo lo imaginable); el ‘camaleón’, David Bowie (62); el dotado del soul, Stevie Wonder (59) y claro, la Reina del Pop, Madonna (50). En el caso de Madonna, se reúnen dos condiciones que la hacen un caso ultra “convocante”: influencia y una masividad a toda prueba. En esa última lógica hay dos jovencitas que pudieron partir pronto y si así fuera, conseguirían tantas portadas como Jacko: Britney Spears (27) y Amy Winehouse (25).

También hay duplas imborrables en bandas clásicas con caídos en combate, y ellos siguen al pie del cañón: Robert Plant (60) y Jimmy Page (65) de Led Zeppelin; los The Who que quedan, Roger Daltrey (65) y Pete Townsend (64); los ‘Toxic Twins’ de Aerosmith, Steven Tyler (61) y Joe Perry (58); los enemistados de Pink Floyd, Roger Waters (65) y David Gilmour (63); los tatas de Kiss, Paul Stanley (57) y Gene Simmons (59) y los fundadores de Queen, Brian May (61) y Roger Taylor (59).

Hay para todos los gustos y cuesta imaginar quien podría generar un ruido mediático que se acerque al de Michael Jackson, pero si es cosa de armar un ranking, yo me lanzo con el mío. Estos son, según yo, los músicos vivos más importantes y que más echaremos de menos cuando ya no estén. Por favor, siéntase libre de agregar los suyos:

1 Paul McCartney
2 Mick Jagger
3 Madonna
4 Bob Dylan
5 David Bowie
6 Eric Clapton
7 Stevie Wonder
8 Brian Wilson
9 Prince
10 Bono
11 Aretha Franklin
12 Roger Waters
13 Pete Townsend
14 Elton John
15 Morrissey
16 Peter Gabriel
17 Lou Reed
18 Chuck Berry
19 Axl Rose
20 Iggy Pop

Thursday, July 02, 2009

Lindo

Lo de Liniers era un secreto entre los dos. Cuando la Martina me contó que el argentino vendría a Chile, se nos iluminó la cara: por fin nos encontraríamos cara a cara con el tipo que tantas veces nos hizo sonreir de forma silenciosa y cómplice con esos dibujos kamikaze.

Pocas veces se puede decir de verdad que un dibujante ha creado un mundo propio. Y la palabra en la calle dice que Liniers es el nuevo Quino, o el Quino del Siglo XXI, gracias a esa mezcla de ternura y humor con toques de hardcore, cuando la ocasión lo amerita. Es difícil no amar a cada uno de sus personajes: los Pinguinos, la aguda Enriqueta, Olga, el gato Fellini, el Señor que cambia los nombres de las Películas, Picasso, el Hombre Misterioso, los Duendes, él mismo Liniers dibujado como conejo, y tantos otros.

Por eso, ese lunes 22 de junio yo tenía un nervio rico que no sentía hace mucho. Después de años de saltarme filas y de credenciales all access, volvía ser un fan común y silvestre al encuentro de su ídolo. Llegué a la librería Catalonia las 16:30, media hora antes de que partiera la anunciada firma de dos horas, y la Martina llegó al ratito. Ahí supimos que en lugar de autógrafos, él haría un dibujito a cada persona. Wow! Fue ahí también que nos dimos cuenta de que el ‘secreto’ era compartido por muchísimos más de los que nos podíamos imaginar.

Pero no contábamos con algo obvio: la librería le dio prioridad a quienes habían comprado sus ‘Macanudo’ ahí mismo y los que íbamos con nuestros propios libros tendríamos que esperar un buen rato. Puede parecer ridículo pero es cierto: ha sido una de las esperas más bonitas que me ha tocado. La mayoría de los presentes respetó el acuerdo, todos estaban ultra ansiosos y comentaban qué dibujo pedirían.

Daba la extraña y única sensación de que efectivamente los fans de Liniers comparten una sensibilidad en común, y, como la tira comica, hicieron todo lo posible por hacerle grata la espera a los demás en la fila que seguía engrosándose sin parar (más tarde supimos que Liniers firmó libros por 7 horas, hasta las 12 de la noche. La fila llegaba hasta la Costanera).

Fue recién a las 20:30 horas que logramos subir al Olimpo y ser recibidos por el maestro, luego de que lo autorizara Ramón, el locatario. La Martina le regaló a Liniers una de las chapitas que mandó a hacer con sus personajes y le pidió que le dibujara una Olga, el celeste amigo imaginario. Por mi parte, le pedí un pingüino y él lo dibujó con un pájaro en la cabeza. Le dijimos que iríamos a verlo a su show con Kevin Johansen y él nos prometió que se abstendría de cantar.

No creo que hayamos estado más de 5 minutos con él. Pero la sonrisa de oreja a oreja que la Martina y yo teníamos no se nos borró hasta el otro día. Y todo por un dibujito. O por querer formar parte de otro mundo. Qué lindo.

(Si no conoces a Liniers, aquí hay algo de su trabajo)

Tuesday, June 30, 2009

Yo No Sé Nada del Mundo

Vértigo. Se dice que muchos iban en los ‘70 a ver a Bob Dylan para escucharlo decir ‘algo’, para ser testigos del momento en que asumiera de una vez su rol de ‘voz de una generación’. Para observarlo declamar como nadie lo había hecho antes las fragilidades del sistema y la necesidad de repensar el paradigma.
Pero el Viejo Zorro Bob nunca se la dio fácil a nadie, y hasta nuestros días, jamás asumió ese papel. A otro perro con ese hueso.

Hoy, varios Kurt Cobain después, nadie está muy interesado en ser ‘la voz de los sin voz’. Y en Chile es igual: Alvaro Henríquez, el más importante compositor de canciones de este país, no está dispuesto a representar a nadie más que a sí mismo. En esa misma lógica, parecía que el sábado 20 de junio, Alex Andwandter diría algo importante. Pero no.

Seamos concretos: Teleradio Donoso es la banda nueva más importante de Chile. Tienen versatilidad, talento interpretativo, control total de su carrera, y lo esencial: canciones más grandes que el Templo Votivo de Maipú. Faltaba la presencia escénica y con su segundo disco, lo consiguieron: Alex se sacó los lentes de Rivers Cuomo, dejó el lugar estático en el piano para estar más cerca del público y se propuso mover las caderas de sus fans sin necesidad de blin blin.

Esa noche, la ocasión no podía ser mejor para tomar la posta. El Teatro Oriente estaba a tope y se anunciaba el concierto más producido en la breve historia de TRD. A las 22:30 se apagaron las luces y las penumbras se extendieron por más tiempo del esperado. La sucesión de teclas dio paso a la voz de Alex quien emergió desde el fondo del teatro y caminó entre el público hasta llegar al escenario. De rojo total (igual que Patton en el Download!), el frontman se mandó una ‘Granada’ lacrimógena, extendiendo hasta el infinito eso de ‘Lloraaa Bailandooo ….volaaar’. Eso sí, en medio de una estrofa se produjo un curioso muteo de los instrumentos. Mmm.

(‘Quiero decirte que no tengo nada que Decir’) Pegadita llega ‘En un Momento’. La veterana del debut ‘Gran Santiago’ extiende el bloque intimista y saca-suspiros. Alex se calzó la guitarra: a su derecha, Nacho Aedo de Adrian Igual confirma que fue la mejor elección posible para el bajo mientras a su izquierda, Martín Del Real, de camisa azul eléctrico, asume con distancia zen su rol de lugarteniente de Andwandter.

El vocalista se asincera. Saluda a la gente, pregunta cómo estamos, y dice: ‘teníamos todo preparado y ensayado, y en el primer tema se fue todo a la mierda’. Su honestidad brutal es contraproducente: si bien se notó algo anormal en la partida, muchos creyeron que era parte del show y además, la gente ya está entregada. Alex simplemente no puede con su condición de control freak. En rigor, la frase no es para el público: es para sí mismo.

(‘Yo Siempre Fui de Ideas Fijas’) A los aires country de ‘Un Día Fui a Pasear y no Volví’, le sigue la poderosa ‘Máquinas’. Con pelo new wave y la acústica entre sus manos, Andwandter consigue el primer karaoke masivo de la noche. El set de lentos acaba con la AOR ‘Sed de Mal’, una joyita pop que permite el lucimiento de la batería de Juan Pablo Wasaff y el piano de Marcos Meza.

Breve Alto. Alex se arroja en un sillón. Unos beats agudos golpean el ambiente e irrumpe ella. Fran Valenzuela luce rutilante con un largo vestido negro y flor en el pelo. Es ella quien toma la voz principal en una remozada ‘Pitica’ (Alex se incorpora después), que reemplaza el frenesí del riff garage por el dance ochentero. Es uno de los peaks de la noche.

('Los Hombres estamos Rotos en Mil Pedazos') Los latidos bajan, pero no tanto. El midtempo ‘Eres mi Persona Favorita’ da la transición a otro par de lentos (la extensa ‘Gran Santiago’ y ‘Cuando Salga el Sol vas a ser un Recuerdo’). La idea parece ser agotarlos todos antes de convertir esto en una pista de baile. Dicho y hecho: sin previo anuncio, el pianito a lo The Clash anuncia ‘2, 3, 4, 5, 6’, pero lo que no podíamos anticipar es la irrupción de Gepe a la primera voz. Daniel Riveros es tan fan de Jorge Gonzalez como Alex, por lo que se apropia de la canción y la interpreta hasta con falsetes y onomatopeyas.

Durante esta parte del show no hay descanso. Los tracks se suceden sin interrupciones, como un solo largo track. La suite incluye ‘Bailar y Llorar’, ‘Cama de Clavos’ y ‘Eramos Todos Felices’. Pura fiesta. Por cierto, a estas alturas ya estamos todos parados. Incluso a algunos les comen los pies por subirse arriba de las butacas. Este es el plus que hace de TRD una banda separada del pelotón: la intención. Propósito, búsqueda, objetivo, resolución. Parece arte, pero es matemáticas.

('Tú Ya No me Hablas, No me Sirves Donde Estés') Los chicos salen de escena después de haber montado la mejor discoteque posible. Al regreso, los desgarros vuelven con ‘Yo no sé Nada del Mundo’ y mi regalona, ‘Las Niñas de la Cuadra’. Es en este momento cuando Alex parece asumir su rol y toma la palabra: “no soy muy de mensajes. Pero creo que anda una onda muy negativa, de criticar en internet, de decir cualquier cosa. Y yo creo que hay que hacer cosas, hay que ser positivos. Sí, eso. Ser positivos”. That’s it. No era mi idea de mensaje del compositor más dotado de la escena emergente. Pero bueh, cuando el hombre canta y toca, es un astro. Y si a alguien le quedaba una duda, ahí está ‘Amar en el Campo’.

Parece que es el fin, pero no. Hay una salida final, y como ya es habitual, Alex homenajea a una de sus inspiraciones, la más clara del último tiempo: suena ‘Purple Rain’ de Prince. El cierre llega con ‘Un Día te Vas’, como buscando una progresiva baja de pulsaciones que permita bajarnos plácidamente del carrusel. Siempre esperamos que alguien nos diga lo que tenemos que hacer. Alex Andwandter sabe de sus penas y de cómo exorcizarlas. Pero no le pregunten nada más. No le interesa. En el fondo, tiene razón.

Friday, June 26, 2009

Michael Jackson (1958-2009)

La pregunta es una sola: ¿Dónde estabas cuando murió Michael Jackson? Yo me estaba duchando y al salir del baño, vi un par de llamadas perdidas. Ya había leído que Jacko estaba grave, pero uno piensa que alguien como él sale parado de todas. A las 18 horas y 27 minutos del jueves 25 de junio de 2009 se confirmó mi craso error. El Rey del Pop liberó su trono.

Para una persona que se crió musicalmente en los ’80 como yo, MJ empieza y termina en sí mismo: no compite, no tiene iguales, no necesita alcanzar a nadie. Es un Dios sin edad, sexo, raza ni tiempo. Sin embargo, sabemos, el único que opinaba lo contrario era el propio Michael.

La realidad de su infancia fue una mierda y por eso decidió vivir en un mundo inventado: uno con montañas rusas, zoológicos, algodón de dulce y rodeado de los únicos que sentía como sus pares: los cabros chicos. Complejo de Peter Pan, le decían. Tristemente, él se tomó esa atracción demasiado literal y todos sabemos en que terminó la historia. Sin embargo, con Jacko soy obsecuente. Esa area de su vida no se toca acá.

Lo que en verdad me impacta es que creemos conocer a Jackson por las interminables horas viendo sus fundacionales videos y especulando con sus miles de millones de mitos. Pero no. Lo cierto es que we don’t know shit. Todos los periodistas que tuvieron acceso a MJ coinciden en describir a un tipo patológicamente tímido, desconfiado, silencioso, respetuoso, y distante. Una persona que parecía no estar presente. Un ente con escasas características de ser humano. Un tipo siempre incómodo entre adultos. Entonces, ¿en qué circunstancias aparecía esta bestia sin igual sobre el escenario? En rigor, nunca lo sabremos.

Yo entiendo a los grandes artistas como personajes misteriosos cuyas motivaciones nunca están del todo claras. Con Jackson fue así de principio a fin. Desde su color de piel a su predilección por el Hombre Elefante; desde su intensa atracción por Elizabeth Taylor a su relación maternal con Diana Ross, pasando por su boda inexplicable con Lisa Marie Presley; desde su chimpancé ‘Bubbles’ a sus siestas en una cámara hiperbárica. Y podemos seguir por horas. Con todos estos antecedentes, ¿alguien creía que Jacko tendría una muerte normal?

¿Por qué Michael Jackson está a la altura de Lennon, Elvis y Sinatra? Veamos:

**Porque estiró a niveles imposibles las posibilidades interpretativas de su registro. Escucha ‘Dirty Diana’ y trata de que no se te paren los pelos; trata de acercarte mínimamente al agudo de ‘Who Is It’; pone el primer redoble de ‘Rock with You’ e intenta no mover la pata.

**Porque no sólo era un excepcional bailarín. Jacko INVENTÓ pasos que llevan su nombre.

**Porque encarnó la transición del hit radial Motown al pop de estadios en los 80, aprovechándose de la plataforma de MTV, abriendo de paso y para siempre el camino para que los artistas negros salieran a cualquiera hora en la tele.

**Porque fue el primero en darse cuenta de que el videoclip podía ser una foma de arte y para ello trabajó con los mejores realizadores (John Landis, Martin Scorsese, Herb Ritts y miles más)

**Porque sin ayuda, él solito compuso joyas atemporales como ‘Don’t Stop ‘Til You Get Enough’, ‘Beat it’, ‘Billie Jean’, ‘Bad’, ‘The Way You Make me Feel’, ‘Dirty Diana’, ‘Smooth Criminal’, ‘Black or White’ y la gloriosa ‘Who Is It’.

**Porque, a pesar de su colosal talento compositivo, le abrió la puerta del estudio a colaboradores que no hicieron más que expandir al infinito su universo musical. Quincy Jones, Paul McCartney, Rod Temperton de Heathwave (responsable por ‘Thriller’, ‘Rock with You’ y varias más), Eddie Van Halen, Teddy Riley, Slash y el fallecido Jeff Porcaro de Toto fueron algunos de los elegidos.

Para los analíticos, la partida de MJ es lo que faltaba para matar la era ‘mega’: la de los artistas megavendedores, de los megaconciertos con megaproducciones, y también, de los megaartistas. Con la muerte de Jackson se extinguió esa casta de gladiadores inalcanzables, con cascadas de fuegos artificiales a sus espaldas, que hacían sonar cada parte de su cuerpo y llegaban a la última octava mientras desafiaban la ley de gravedad. ¿A quién le vamos a pedir eso? ¿A Justin Timberlake?

¿Y yo? Como todos los pendejos ochenteros, me recagué de miedo con ‘Thriller’ (literalmente, tuve hasta pesadillas), traté de entender de qué se trataba ‘Billie Jean’ (hace poco lo supe), lo amé en el clip de ‘Say, Say, Say’ con el gran Paul y por supuesto, intenté hacer el pasito al revés. Sin éxito, por cierto.

En 1992, por primera vez puse un Compact Disc en mi repisa. Desde Australia me llegó ‘Dangerous’ de regalo y comencé la colección de CD’s que hoy amenaza la estabilidad de mi departamento. El de Jacko fue mi primer disco y con MJ como protagonista viví también una de mis primeras decepciones musicales al año siguiente: sí, yo fui uno de los miles que tenía entrada para Andes ese jueves 21 de octubre, día en que, agarrado a la reja externa del Estadio Nacional, se confirmó la noticia de la cancelación del show a eso de las 5 de la tarde.

Como me pasó con los Beatles, Los Prisioneros, Soda Stereo o Madonna, Michael Jackson apareció muy temprano en mi vida. Sus canciones me inspiraron a dedicarme al periodismo musical. Por eso, hoy es un día de duelo. No puedo evitar hacer un paralelo muy, pero muy personal: hace 2 meses perdimos a la menor de las Arratia Montalva y hoy perdemos al menor de los Jackson. Heavy. Quien se lo hubiera imaginado. Perdón por el asqueroso cliché, pero la dura que la realidad supera la ficción. Largamente.

Comparto un ranking de hits de Jacko. La raja si alguien quiere comentar los suyos.

Top 25 Michael Jackson

25 Black or White
24 She Drives me Wild
23 In the Closet
22 I Just Can't Stop Loving You
21 Wanna Be Startin’ Something
20 Smooth Criminal
19 Human Nature
18 Leave me Alone
17 Man in the Mirror
16 Scream
15 Off the Wall
14 Thriller
13 Bad
12 Can You Feel it? (con The Jacksons)
11 Ben
10 Don’t Stop ‘Til You Get Enough
9 Say, Say, Say (con Paul McCartney)
8 Beat it
7 The Way You Make me Feel
6 The Girl is Mine (con Paul McCartney)
5 Dirty Diana
4 ABC (con Jackson 5)
3 Rock With You
2 Who is it
1 Billie Jean

Y tú, ¿Dónde estabas cuando murió Michael Jackson?

Friday, June 19, 2009

A-LU-CI-NAN-TE



Habrá que aprender a jugar el jueguito.....

Monday, June 15, 2009

Hat Trick

Por estos días tengo muchas cosas en mi cabeza. Ademas, mis tiempos están dictados por los próceres del rock chileno y su disponibilidad para conversar con ellos. Todo, con el único objetivo de reunir las 65 entrevistas que le darán un carácter serio a nuestro gran proyecto. Ya vamos casi en 40, y seguimos sumando.

Por eso mismo, la regularidad no ha podido ser una virtud en el último periodo de este blog. De hecho, me salté el review del show de los Café Tacuba el pasado viernes 05 de junio. Lo único que puedo decir al respecto es que está todo bien con los 20 años de los Tacubos, pero 3 horas de show es un número que se me hace cada vez más cuesta arriba. Los cuates se dieron todos los lujos que quisieron y armaron un set con el que disfrutaron más ellos mismos que la audiencia. De fiesta, poco.

Pero este fin de semana no podía ser pasado por alto. Hubo varios shows y por lo tanto, mucho para comentar. A saber:

XIMENA SARIÑANA (viernes 12 junio, Teatro Normandie)
Después de Julietas, Natalias y hasta Franciscas, la tiene difícil la novia de Omar Rodríguez (Mars Volta) para convencernos de lo original de su propuesta. Y no es por falta de talento, ¿eh? Ximena tiene un registro dotado, un encanto que no se compra en la esquina (en especial cuando explica sus creaciones) y cree a ciegas en su música.

El problema es que este rollo de la niña-mujer llena de desventuras amorosas y dilemas adolescentes suena y se ve como algo muchas veces visto. Cuesta encontrar diferencias: Ximena incluso habla a la velocidad del rayo, tal como Julieta. Quizás en la formación jazzera de su banda y los arrestos progresivos sobre el final del show pueda haber algo. Pero no alcanza.

(**No nos extenderemos acá sobre el carrete con los Kooks y sus infinitas ganas de carretear hasta morir. What Happens in Cienfuegos, stays in Cienfuegos…..)

THE KOOKS (sábado 13 junio, Teatro Caupolicán, 21 horas)
Qué grata sorpresa. Tras el insípido show que les vi el 2006 en Benicassim, se nota que los chicos han crecido. A las puertas de grabar un tercer CD, el cuarteto de Brighton repasó con oficio y concisión sus dos placas. Eso sí, la sorpresa principal fue la convocatoria: cerca de 4 mil personas llegaron y la cancha se veia a full.

Luke Pritchard puede ser un pastel a la hora de beber, pero en escena es un vocalista sólido que asume con naturalidad su protagonismo y luce sus agudos en vivo tan bien como en estudio. Eso sí, se anduvo mosqueando cuando le falló el ampli durante ‘Do You Wanna’. También resaltó la importancia que adquiere el guitarrista Hugh Harris quien no sólo afila las seis cuerdas sino además es el apoyo vocal permanente de Luke. El grupo incluso se sintió en confianza para tocar un par de inéditos, aunque se les vio más bien parcos a la hora de comunicarse con el público. Sólo hicieron el jueguito de la bandera chilena. Economía de recursos, dicen.

Setlist: Always Where I Need To Be / Matchbox / Eddie's Gun / Ooh La / Sway / Time Awaits / One Last Time / She moves in her own way / Mr. Maker / Do you wanna / Naive / Rainbow / Down to the Market / Shine On / See The World / You Don't Love Me // Watching the Ships Roll In / Princess Of My mind / Stormy Weather / Sofa Song

COMO ASESINAR A FELIPES (sábado 13 junio, Bar Amanda, 01:15 horas)
Pocas cosas son tan bonitas en la música como conocer a una banda desde sus comienzos y asistir a su crecimiento: de ellos en su performance, y de su público en calidad y cantidad. Fue lo que me tocó ver con los CAF en el Amanda; minutos antes de salir a escena, estaba lleno de gente comiendo sentada en mesas sin saber lo que se les vendría. ‘Somos los que vinimos a arruinarles la noche’, dijo Koala y dejó clarita la declaración de principios.

En el comienzo, sólo una tímida y selecta audiencia se dejó llevar y los escépticos eran mayoría. Pero es el costo que hay que asumir para no tocar para los mismos por siempre. Con el correr de los beats orgánicos, la convocatoria creció: algunos se pararon de sus mesas, otros se acercaron al escenario y un cuarteto de minas hasta armó una coreografía con uno de los tracks del combo hip hop/jazz.

A la altura de ‘En el Jardín’, Fernanda Arrau y yo tuvimos que movernos para adelante porque la gente que llegaba no nos dejaba ver. Excelente indicio. Más encima, cuando los músicos se fueron, el público pidió otra y tuvieron que hacer una nueva salida. Así se hace, cabros!

A todo esto, ¿irá a tocar Brett Anderson esta semana? Al menos tenemos a Teleradio Donoso el finde.